Logros Importantes y Exhibiciones
“Tiguere” es un termino de jerga que significa ingenioso y astuto, con una mezcla de carisma. Se usa para poder describir a alguien que siempre consigue a lo que se enfoca en obtener, y depende en el contexto, puede ser usado en sentido positivo, negativo, o neutral. Tambien se puede usar como la palabra “bro” o para alguien que es un alborotador.
Desde las calles y trenes subway sucios de la ciudad de Nueva York hasta al brillo de las galerias parisinas, la trayectoria de JonOne es comparable a un cohete, reventando a toda velocidad desde su comienzo, con muchos momentos de gran aceleracion. Cada pintura de el, un movimiento masivo de pura energia.
Pero nada en la vida es predestinado. Nacido en el año 1963 a una familia Dominicana compuesta de imigrantes, John Andrew Perello creció en Washington Heights en Manhattan, una vecindad llena de imigrantes recientes. La vida era dura, y sus papas se esforzaban tanto para poder darle un mejor futuro. Matriculado en una escuela catolica, con su uniforme, listo para encontrar su lugar en el “sueño Americano.”
Cuando entró en su adolescencia, su vida dió un gran giro. Vota todo para dedicarse completamente al grafiti. Las calles se convierten en su escape, su oxigeno, y un lugar para aprender. Los 1980s era el tiempo primerio para el grafiti en Nueva York y se conocio como la capital del grafiti. JonOne mira el grafiti como algo mas que un arte, lo miro como una forma de expression de sus emociones. Una forma de liberarse y sentirse como que el existe. Hací nacio JonOne.
Rapidamente encuentra su propio estilo unico. Usando su propio nombre en repiticion sobre candidates de veces, saliendose de las fronteras del cuadro con colors que se salen de las lineas que tratan de contenerlos. Pinta en una manera que se puede describir como “pintar al instincto” al contrario de sus compañeros de grafiti, usando formas rigidas y menos colores solidos. A un punto, la ciudad que nunca duerme intento apagarle sus luces y se siente atrapado.
El año 1987 es un año muy decisivo para el. El recibe una llamada que lo salva de esta situacion. El artista de grafiti francés Philippe Lehmann, o su nombre artistico BANDO, lo invita a Paris. Lo convenzen que para progresar su carrera, deberia cruzar el Atlantico.
¡Llega al lugar y al momento precisos! A finales de la década de 1980, el grafiti europeo está en pleno auge. Tras haber sido ignorado durante mucho tiempo por los guardianes de la alta cultura, el movimiento se convierte en la punta de lanza de una nueva generación de artistas. Impulsados por este movimiento, el grafiti evoluciona gradualmente hasta convertirse en lo que hoy conocemos como "arte callejero".
¡Adiós al asfalto neoyorquino, hola a los adoquines parisinos! Ya en la capital francesa, JonOne recupera su chispa. En el centro cultural alternativo del Hôpital Éphémère, su arte toma un nuevo rumbo. Sin abandonar los muros y los trenes de sus inicios, el artista traslada su práctica al lienzo. Surge un nuevo repertorio: salpicaduras deliberadas, trazos sutiles, cadenas moleculares; capa tras capa, la superficie de sus pinturas se densifica como el lecho de un río de caudal inagotable.
A principios de la década de 2000, el reconocimiento mundial estaba a la vuelta de la esquina: Europa, Asia, África y América. JonOne viajó a los cuatro rincones del mundo. El hombre de los mil grafitis absorbió todo lo que vio y lo plasmó en su obra. Estas nuevas creaciones artísticas tendieron puentes y dieron lugar a un nuevo diálogo con el espectador.
Un conglomerado de capas entrelazadas o una firma repetida como un conjuro, el inconfundible estilo de JonOne continúa reinventándose. Sin embargo, la esencia original permanece intacta: un gesto fulminante que, de un medio a otro, transmite su vitalidad y fuerza. Desde sus inicios hasta hoy, crudo, auténtico y urbano: este es el arte y la historia de JonOne
